Liliana Perez se crió en la pequeña granja de sus abuelos cerca de Guernica, donde llenaba cuadernos de dibujo con las curiosas vidas de los animales y las personas que la rodeaban. Luego estudió Bellas Artes en la UPV de Valencia, donde comenzó a cambiar sus lápices y papel por lienzos digitales. Le encanta crear arte que ayude a las personas a sentirse representadas, ya sea en mundos fantásticos o en historias basadas en la realidad. Sigue viviendo en Valencia, ahora acompañada por su pareja y su gato, Kiki.